Centro Científico CEAZA presenta iniciativas para la adaptación a la escasez hídrica

marzo 18, 2026
Centro Científico CEAZA presenta iniciativas para la adaptación a la escasez hídrica

En el Día Mundial del Agua, se releva el rol del conocimiento científico para adaptarnos a la escasez hídrica en la Región de Coquimbo, que experimenta una tendencia sostenida a la disminución de lluvias desde el año 1980 a la fecha.

Desde el Centro Científico CEAZA, indican que la Región de Coquimbo evidencia una tendencia sostenida a la disminución de las lluvias desde 1980 a la fecha. A nivel regional, esta baja alcanza una media de -1,92 mm por década. Sin embargo, las comunas del interior presentan los descensos más pronunciados, destacando Salamanca (-3,24 mm/década), Illapel (-3,04 mm/década) y Paihuano (-2,77 mm/década). En contraste, la franja costera muestra una disminución menor, con Coquimbo (-0,45 mm/década) y La Serena (-0,62 mm/década).

El Dr. Álvaro Salazar señala que “según proyecciones climáticas (bajo el escenario RCP8.5) para el período 2035-2065, se estima una disminución adicional de entre 30 y 40 mm anuales en comunas como Illapel, Salamanca, Los Vilos, Monte Patria y Combarbalá. Esto intensificaría la tendencia negativa observada históricamente, con implicancias críticas para la disponibilidad hídrica y la agricultura”.

Estas proyecciones plantean importantes desafíos para la región y refuerzan la necesidad de avanzar en estrategias de adaptación desde un enfoque interdisciplinario. En el Día del Agua, se presentan 4 iniciativas que desde la ciencia aportan a la resiliencia del territorio en un contexto de escasez hídrica.

Humedales depuradores para recuperar aguas de la industria

En medio de la crisis hídrica, el CEAZA está trabajando junto a la Pisquera Fundo Los Nichos y Cervecería Atrapaniebla para recuperar aguas residuales industriales mediante humedales depuradores, una solución basada en la naturaleza que también abre nuevas oportunidades de educación ambiental en la zona. La iniciativa es financiada por CORFO y mandatada por la CRPD.

Claudio Vásquez, gerente corporativo del Centro Científico CEAZA, entidad que lidera la iniciativa destaca que “este proyecto no sólo responde a una necesidad urgente en una región árida como Coquimbo, sino que marca también una nueva etapa para nuestro centro, en la que además de generar conocimiento científico de alto nivel, estamos desarrollando soluciones prácticas y basadas en la naturaleza, para avanzar hacia una gestión más eficiente y sostenible del agua”.

Los humedales depuradores imitan procesos naturales de filtración presentes en ecosistemas acuáticos. El sistema consiste en una piscina impermeabilizada con base de gravas y plantas, por donde el agua circula bajo la superficie entre raíces que alojan bacterias capaces de eliminar contaminantes. Al tratarse de un humedal subsuperficial, el agua no queda expuesta, lo que evita malos olores y la proliferación de mosquitos.

Investigación sobre impactos ambientales de desalinizadoras

Los estudios científicos que desarrolla CEAZA con financiamiento de GORE Coquimbo, sobre el impacto de las desaladoras en el mar, subrayan la importancia de considerar dos aspectos fundamentales en la selección de los sitios para la captación de agua de mar y descarga de la salmuera.

El Dr. Orlando Astudillo, investigador de CEAZA indica que  “en base al análisis de la circulación oceanográfica e impacto del vertido de salmuera a lo largo de la costa de la región de Coquimbo,  los lugares candidatos para la instalación y funcionamiento de una planta deben cumplir dos condiciones, la primera es evitar la ubicación de torres de captación de agua de mar en sectores de la costa que presenten alta concentración de biomasa fitoplanctónica o retención de organismos marinos transportados por las corrientes y que puedan ser colisionados o succionados en la toma de agua”. 

“Y en segundo lugar, debe contemplarse que para la instalación de los emisarios de salmuera, deben privilegiarse aquellos emplazamientos donde el régimen de circulación y dispersión presente máximos locales de modo de diluir en menor tiempo la descarga de salmuera y evitar el desarrollo y mantenimiento de anomalías salinas por sobre lo observado naturalmente”. 

Cultivos adaptados a la sequía

“Un enfoque prometedor es la identificación de genes tolerantes a la sequía, provenientes de especies silvestres y variedades tradicionales, en los programas de mejoramiento genético”, indica el Dr. Máximo González, investigador del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA).

El especialista explica que las variedades tradicionales de tomates son aquellas que han sido cultivadas por generaciones de familias campesinas, adaptándose a condiciones locales. Ellas, son una fuente de variabilidad genética interesante para el desarrollo de nuevas variedades, que puedan resistir la sequía.

“Nuestro equipo de trabajo ha identificado 12 variedades tradicionales de tomates capaces de representar el 99.9% de la diversidad genética de la colección nacional, conservada en el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA, Chile)”, indica el Dr. González, líder del Laboratorio de Fisiología y Hologenómica Vegetal.

Investigación que es posible gracias al apoyo de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID). 

Asimismo, CEAZA participa en el desarrollo de bioinsumos:  biofertilizantes, biopesticidas y biocontroladores que se basan en microorganismos beneficiosos para la agricultura, que representan una mejor alternativa económica y ambiental. Iniciativa  financiada por FONTAGRO y el Ministerio de Industrias Primarias de Nueva Zelanda en la que participa junto a otros países latinoamericanos y cuyo objetivo es probar dichos productos en diferentes cultivos de América.

Información científica para tomar decisiones

Desde el área de meteorología del Centro Científico CEAZA se realizan pronósticos previos a eventos de precipitación, estimando la cantidad de agua que podría caer y las zonas donde se concentrará. Paralelamente, el centro opera una red de estaciones meteorológicas distribuidas en las tres provincias de la región, que permiten monitorear variables como la altura de nieve y el agua equivalente acumulada durante el invierno en la nieve.

Cristian Orrego, coordinador del área meteorológica del CEAZA destaca que “esta información resulta clave para la toma de decisiones sobre la distribución del agua, particularmente en el proceso de prorrateo que realizan las Juntas de Vigilancia al finalizar la temporada invernal. Además de aportar datos para el diagnóstico de la temporada, las mediciones en cordillera permiten mejorar los modelos de pronóstico de caudales, reduciendo la incertidumbre asociada a la falta de información en zonas de difícil acceso. En los últimos años, CEAZA y las Juntas de Vigilancia han fortalecido su colaboración mediante un modelo de trabajo público-privado, en el que ambas instituciones están contribuyendo a la operación, mantención y expansión de la red de monitoreo en alta montaña”.

Asimismo, investigadores del equipo de Glaciología crearon una nueva herramienta operativa, que proporciona datos sobre el equivalente en agua de la nieve en las cinco cuencas principales de montaña de la región de Coquimbo, abarcando el período desde el año 2000 hasta la actualidad y que se puede visitar en nieve.ceaza.cl.

 

Por: Comunicaciones CEAZA

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